El monte


El monte Ezkaba o también conocido como monte San Cristobal está situado al norte de Pamplona y tiene una altitud máxima de 895 metros.  Gracias a su situación y altitud desde su cima se puede contemplar toda la cuenca de Pamplona.
 
Al monte se le conoce por los dos nombres.  La más antigua es la de monte Ezcaba, de la que hay constancia desde la Edad Media.  Este nombre es compartido con una pequeña población situada en su falda noreste, también llamada Ezcaba.  Además, es este mismo nombre el que ha dado origen a la denominación del valle situado al norte del monte, Ezkabarte, al que pertenece esta localidad.   Actualmente la denominación más popular es probablemente la de monte de San Cristóbal.  Este nombre tiene su origen en la advocación de una ermita que estuvo situada en su cima y de la que hay memoria desde el siglo XIII.  A lo largo de los años se ha ido adoptando la denominación tradicional de Ezcaba para referirse a ese extremo del monte y a los terrenos de Pamplona situados a sus pies, mientras que la cima pasaba a denominarse “de San Cristóbal.
 
La primera construcción documentada en la cima del monte es la citada ermita de San Cristóbal, patrón de los viajeros, que existió al menos desde el siglo XIII.  Su origen responde a la preocupación por proteger caminos y caminantes que llegaban a Pamplona y que, de este modo, eran tutelados desde la cima.  Estuvo en pie hasta finales del siglo XIX, cuando la construcción del Fuerte de Alfonso XII implicó su desaparición.  Desde antiguo, la posición estratégica de la cumbre implicó la presencia de construcciones militares destinadas a controlar los accesos a la Cuenca de Pamplona.  Dichas construcciones acabaron por tomar como nombre propio el del santo titular de la ermita. La más antigua testimoniada es el castillo de San Cristóbal, que fue arrasado en 1276.  A este castillo sucedieron otras torres de vigilancia y establecimientos militares, hasta que a finales del siglo XIX la Tercera Guerra Carlista puso de manifiesto que las murallas de Pamplona habían quedado obsoletas por el desarrollo de la artillería. Por este motivo, en 1878 se inició la construcción del Fuerte de Alfonso XII, más conocido como Fuerte de San Cristóbal.  En él se produciría la que se considera una de las fugas más espectaculares de la historia, la de 900 presos que intentaron escapar en 1938 y que fueron abatidos o capturados en su mayor parte. Tras su cierre como cárcel, cumplió diversos fines militares hasta 1991, en que quedó definitivamente abandonado.
 
Desde la Edad Media y hasta bien entrado el siglo XX, en las laderas del monte se han explotado además varias canteras de piedra, fundamentalmente en el extremo sureste, próximo al barrio pamplonés de Ezcaba. De ellas se extrajeron los materiales de construcción de algunos de los edificios más importantes de la capital navarra, tales como el Palacio de Navarra y el edificio histórico del Archivo Real y General de Navarra.